
“Se dice “África” con demasiada ligereza. Para Occidente significa el espacio mítico de la aventura y la desgracia. El lugar de sus esclavos, los hambrientos, los desterrados, los masacrados, los incomprensibles pueblos negros…”
Es crudo saber, que en un lugar muy lejano y aunque parezca el inicio de un cuento, existan hechos tan escalofriantes como ver a un niño con un arma y más aún, que sepa ocuparla y venderla. En el presente informe daremos a conocer un mundo sin fronteras donde nadie sabe para quién trabaja, que impacta y que es una realidad que a gritos agónicos pide ayuda, esta historia ya tiene un nombre y hay un solo culpable…el hombre.
TRÁFICO DE ARMAS EN ÁFRICA
Considerado como uno de los segundos delitos más complejos a nivel mundial, el tráfico de armas, que consiste en hacer un intercambio entre dos o más partes, ocupa en África uno de los roles más crudos de la historia. Las proliferaciones de armas ligeras y pequeño calibre, especialmente adecuadas para los tipos de guerras africanas, están en el centro del contrabando. Si bien por un lado el comercio de fusiles, munición y explosivos representa una fuente de beneficios a la que los gobiernos africanos no se ven dispuestos a perder, entre los miles a habitantes africanos, son las verdaderas armas de destrucción masiva.
Según una posible definición adoptada por grupos de expertos en el tema, se considera armas ligeras y armas pequeñas, aquellas que pueden ser transportadas fácilmente por una persona, un grupo de personas, mediante el apoyo de un animal, que puede estar vivo o muerto.
Dentro de la gama de armas ligeras se reconocen: revólveres, pistolas, fusiles, metralletas, ametralladoras, lanzamisiles y lanzagranadas, entre otras. Es por ello que el comercio mundial, que es alimentado por los circuitos de tráfico ilegal, genera cada año millones de beneficios, a título demostrativo, se recogen las estadísticas de Naciones Unidas según la cuales desde 1980 hasta la primera mitad de los años 90, diez estados africanos con una población, por ejemplo de 150 millones de habitantes, han estado implicados en una serie de conflictos que han causado entre la mitad, la muerte de personas grandes y niños, casi todas provocadas por el tráfico de armas ligeras.
Sin embargo no es posible olvidar según lo que hemos investigado, que cada año se cometen miles de asesinatos con armas de alto poder que ingresan clandestinamente al territorio africano, como consecuencia de la corrupción, la impunidad y la complicidad de muchas autoridades. Se trata de un tráfico asociado, hoy más que nunca, a las organizaciones del crimen organizado. Otras armas de menor calibre, son utilizadas de delitos relacionados con robo callejero y peor aún de homicidios, que quiero decir con esto, simplemente que en África en cualquier lado se pueden encontrar armas, que en ocasiones son revendidas luego de haber sido usadas en un crimen o en cualquier otro delito.
LA RUTA DEL TRÁFICO DE ARMAS
Ya se sabe que el tráfico de armas es una amenaza a la seguridad de las personas y un reto a las instituciones de orden y seguridad, sin embargo ahora es necesario reconocer que África vive en crisis por culpa de este contrabando y por los crímenes que se cometen a diario. El mercado de armas aumenta en el este del continente, lugar donde las cargas son camufladas en animales muertos, distribuidos en la cuidad cercana a Kenia, más conocida como Garissa, esta deshabitada ciudad de la provincia del Noroeste, es el centro de distribución del tráfico de armas de África, el cual cada año cobra centenares de vidas, esto está vinculado con el transporte y la venta de ganado que se genera en el Este, siendo una de las pocas actividades económicas que ayudan a sobrevivir a los habitantes. Estas pueden alquilarse o ser compradas según sean las necesidades de los clientes, también aseguran que son los propios policías quienes ayudan a mantener el trafico mortal arrendando sus armas, dejando en evidencia la poca seguridad con la que pueden vivir.
Casi con el título de un programa de televisión, la ruta de…. Hablaremos en esta oportunidad de Malí, que se ha convertido en un puesto estratégico en la ruta del tráfico de armas desde los países costeros de áfrica Occidental hasta los conflictos activos en África Central.
Se estima, que en estos últimos cinco años ha existido un aumento de este delito, las razones se encuentran en debilitamiento de la agricultura, el agravamiento de la pobreza y el crecimiento de la población.
Todo este panorama deja como únicas víctimas a los niños de África, donde un disparo, por una vida, no sólo es un juego de palabras, si no el resumen de una cruda verdad, que se intensifica en uno de los continentes más exóticos del mundo.
“Mientras los niños de América juegan con armas de mentira, los de África sólo conocen las de verdad…”